Es una enfermedad muy rara de las denominadas síndromes psiquiátricos asociados a fenómenos de tipo cultural, que se manifiesta como una explosión súbita y espontánea de rabia salvaje que puede incluir una gran violencia,lesiones e incluso el suicidio... seguido de un agotamiento extremo y amnesia.Como curiosidad decir que ya en el siglo XV la creencia de una mágica posesión diabólica pudo contribuir a que se desarrollase este síndrome entre los malayos,la persona afectada antes del ataque se mostraba unos días como melancólica y a continuación alegaba que el demonio había entrado en él y que después no recordaba nada.
Las causas, según lo que sabemos, es que suele empezar por un individuo solitario y acomplejado que o bien sufre una grave experiencia que no puede soportar o humillaciones o un desengaño amoroso o simplemente envidia ..en todo caso algo que a él le produce un terrible sufrimiento con rabia e impotencia acumuladas y la única salida que ve es un acto violento en el que puede matar o herir a todo el que se encuentre a su paso.Aunque es muy antiguo hay que decir que es una rara patología psiquiátrica.
Blog temporal independiente sobre enfermedades, trastornos y síndromes relacionados con el campo de la salud mental.
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sábado, 12 de diciembre de 2015
martes, 8 de diciembre de 2015
Una Muerte Digna?
Voy a hacer una pausa en mi explicación por partes del ELA (no os preocupeis que no os voi a dejar a medias... XD), ya que tras encontrarme con la figura de Stephen Hawking me he dado cuenta de la necesidad de tratar este tema.
Las enfermedades mentales son una gran carga a nivel físico pero más aún psicológico ya que lleva detrás una serie de lastres y obstáculos difícilmente superables por parte del enfermo, al menos sin ayuda de terceros y muchas veces incluso con ella.
Estas enfermedades llevan en muchos casos a un aislamiento social, si no es requerido por la enfermedad (centros psiquiátricos o pacientes con la movilidad reducida al mínimo por ejemplo) ya se encarga la sociedad de apartar a aquellos que consideran "diferentes", lo que va a acrecentar ese sentimiento de inutilidad que sientes quienes la sufren. Esta sensación, quien más quien menos, todos la hemos sentido alguna vez en nuestra vida pero el hecho de que sea constante es lo que provoca un estado de depresión creciente el enfermo que unido a la frustración que le provoca el sentirse "menos que la gente normal" hace que se sientan insatisfechos con la vida que llevan lo que conlleva a ideas suicidas.
Ahora bien una paciente que pueda suicidarse, aunque de saberlo tampoco se le permitiría, puede al menos intentarlo pero hay otros que no tienen esa opción o que debido a su deficiencia neurológica o demencia ni se la plantean (aunque es frecuente que en estos casos la personas más cercanas, ajenas a la familia normalmente, sean quienes se lo planteen). Aquí se plante uno de los dilemas éticos más espinos de las últimas décadas el suicidio asistido.
Ya que yo puedo decir lo que pienso libremente voy a mojarme con esto. En mi opinión la vida es un espacio entre infinitos, antes y después solo está la nada. Muchos de estos pacientes se encuentran en la nada mucho antes de que les llegue su hora ya que no sienten ni padecen y la vida les parece más una carga que el regalo efímero que realmente es. Hacer sufrir a alguien sin necesidad es una crueldad y de esta forma estamos tratando a aquellos pacientes (o familias de los mismos que los ven sufrir sin que haya posibilidad de mejora) cuya vida queda reducida a una cama de hospital, su cuarto o cualquier sitio donde se recluyan, voluntariamente por causa de la depresión o por necesidad médica.
Las enfermedades mentales son una gran carga a nivel físico pero más aún psicológico ya que lleva detrás una serie de lastres y obstáculos difícilmente superables por parte del enfermo, al menos sin ayuda de terceros y muchas veces incluso con ella.
Estas enfermedades llevan en muchos casos a un aislamiento social, si no es requerido por la enfermedad (centros psiquiátricos o pacientes con la movilidad reducida al mínimo por ejemplo) ya se encarga la sociedad de apartar a aquellos que consideran "diferentes", lo que va a acrecentar ese sentimiento de inutilidad que sientes quienes la sufren. Esta sensación, quien más quien menos, todos la hemos sentido alguna vez en nuestra vida pero el hecho de que sea constante es lo que provoca un estado de depresión creciente el enfermo que unido a la frustración que le provoca el sentirse "menos que la gente normal" hace que se sientan insatisfechos con la vida que llevan lo que conlleva a ideas suicidas.
Ahora bien una paciente que pueda suicidarse, aunque de saberlo tampoco se le permitiría, puede al menos intentarlo pero hay otros que no tienen esa opción o que debido a su deficiencia neurológica o demencia ni se la plantean (aunque es frecuente que en estos casos la personas más cercanas, ajenas a la familia normalmente, sean quienes se lo planteen). Aquí se plante uno de los dilemas éticos más espinos de las últimas décadas el suicidio asistido.
Ya que yo puedo decir lo que pienso libremente voy a mojarme con esto. En mi opinión la vida es un espacio entre infinitos, antes y después solo está la nada. Muchos de estos pacientes se encuentran en la nada mucho antes de que les llegue su hora ya que no sienten ni padecen y la vida les parece más una carga que el regalo efímero que realmente es. Hacer sufrir a alguien sin necesidad es una crueldad y de esta forma estamos tratando a aquellos pacientes (o familias de los mismos que los ven sufrir sin que haya posibilidad de mejora) cuya vida queda reducida a una cama de hospital, su cuarto o cualquier sitio donde se recluyan, voluntariamente por causa de la depresión o por necesidad médica.
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