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martes, 8 de diciembre de 2015

Una Muerte Digna?

Voy a hacer una pausa en mi explicación por partes del ELA (no os preocupeis que no os voi a dejar a medias... XD), ya que tras encontrarme con la figura de Stephen Hawking me he dado cuenta de la necesidad de tratar este tema.
Las enfermedades mentales son una gran carga a nivel físico pero más aún psicológico ya que lleva detrás una serie de lastres y obstáculos difícilmente superables por parte del enfermo, al menos sin ayuda de terceros y muchas veces incluso con ella.
Estas enfermedades llevan en muchos casos a un aislamiento social, si no es requerido por la enfermedad (centros psiquiátricos o pacientes con la movilidad reducida al mínimo por ejemplo) ya se encarga la sociedad de apartar a aquellos que consideran "diferentes", lo que va a acrecentar ese sentimiento de inutilidad que sientes quienes la sufren. Esta sensación, quien más quien menos, todos la hemos sentido alguna vez en nuestra vida pero el hecho de que sea constante es lo que provoca un estado de depresión creciente el enfermo que unido a la frustración que le provoca el sentirse "menos que la gente normal" hace que se sientan insatisfechos con la vida que llevan lo que conlleva a ideas suicidas.
Ahora bien una paciente que pueda suicidarse, aunque de saberlo tampoco se le permitiría, puede al menos intentarlo pero hay otros que no tienen esa opción o que debido a su deficiencia neurológica o demencia  ni se la plantean (aunque es frecuente que en estos casos la personas más cercanas, ajenas a la familia normalmente, sean quienes se lo planteen). Aquí se plante uno de los dilemas éticos más espinos de las últimas décadas el suicidio asistido.
Ya que yo puedo decir lo que pienso libremente voy a mojarme con esto. En mi opinión la vida es un espacio entre infinitos, antes y después solo está la nada. Muchos de estos pacientes se encuentran en la nada mucho antes de que les llegue su hora ya que no sienten ni padecen y la vida les parece más una carga que el regalo efímero que realmente es. Hacer sufrir a alguien sin necesidad es una crueldad y de esta forma estamos tratando a aquellos pacientes (o familias de los mismos que los ven sufrir sin que haya posibilidad de mejora) cuya vida queda reducida a una cama de hospital, su cuarto o cualquier sitio donde se recluyan, voluntariamente por causa de la depresión o por necesidad médica.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Síndrome de Diógenes

Hoy hablaremos sobre un trastorno del comportamiento del que probablemente todos hemos oído hablar en algún momento.
Las personas que sufren el síndrome de Diógenes acostumbran a acumular objetos de manera compulsiva y no son capaces de desprenderse de ellos. Puede tratarse de cualquier cosa desde papel , latas de comida hasta animales o basura. Cabe destacar que dichos objetos desarrollan cierto sentido para la persona que los posee y a veces pueden aparecer de forma ordenada y clasificada.
Suelen ser personas solitarias, mayores, que se aíslan en su casa y tienen un aspecto desaliñado motivado por el abandono de la higiene y del cuidado personal en general. No son conscientes de su problema por lo que se niegan a cambiar su estilo de vida y rechazan cualquier tipo de ayuda.
La aparición de este trastorno puede estar motivado bien por experiencias traumáticas que hacen que la persona pierda el contacto con sus allegados o bien por algún problema psiquiátrico subyacente como depresión o demencia. 
Aunque sea una enfermedad propia de la tercera edad, los síntomas pueden manifestarse mucho antes y es importante conocerlos e identificar a aquellas personas que son potencialmente vulnerables de desarrollarla.

Fuentes: